El exceso de humo suele indicar combustión incompleta, mala calidad del combustible, o quemadores obstruidos. Las calderas de gas pueden necesitar un ajuste de llama, mientras que las calderas de carbón requieren una eliminación de cenizas y un flujo de aire adecuados.
Causas comunes
- Mala calidad del combustible
- Relación aire-combustible incorrecta
- Quemadores sucios u obstruidos
- Acumulación de incrustaciones en los tubos.
Cómo reducir el humo
- Limpiar e inspeccionar los quemadores periódicamente.
- Ajustar la configuración de la llama
- Garantizar un almacenamiento y sequedad adecuados del combustible.
- Mantener el flujo de aire y el tiro de la chimenea.

